domingo, 31 de octubre de 2010

Extramagtario (1991)

(Todo sueño tiene su tiempo. Todo tiempo tiene su sueño)

Sueño de imperios, sueño de fuego
quemando la paz de este lugar,
ningún temor en realidad, sólo
la transformación en nosotros.

Larga espera por este cenit,
dejamos tantas cosas atrás
sin pensar y el tiempo,
el tiempo que pasó,
sólo quiero alcanzarte.

Descalza caminando sin hablar,
en esta larga soledad,
claroscuro y húmedo lugar
por el que solemos caminar.

Nada en mi gira en fin así
trasponer muros al fin, sinfín.
Indivisible espacio en mi alma
ahogado sin luz. Sin luz.

En ti resuena el latido
el latido mágico de la libertad,
luz rayo de luz que ilumina,
ilumina tus ojos como el amor.

Larga espera por este cenit,
descalzo por la ciudad
entre autos y colectivos,
y todas las calles parecen una.

Un instante fugaz.
Todas mis verdades cayeron,
al verte subir las escaleras
llevabas tus ilusiones en las manos.

Frágil resplandor de mirasol,
mustia fragancia de flores muertas,
atardeceres comunes, extramagtario.
¿Prendada emoción o algún fulgor?

Y todo lo que ansiaba se perdió
en los laberintos que lleva
mi vida sin andar.
Refutación de los espejos.

Tenue sensación, al fin.
Sueño de imperios derrotados,
sueño de girasoles en tu espalda,
sueño de amor suave llovizna de luz.

Y salí a quemar los templos,
lloraste al verte desnuda de ti.
Y saliste a quemar los templos,
me reí al verme desnudo de mi.

Eclipse.
Sueño del sueño del que sueña
en el sueño del sueño del dios
que es soñado en el sueño del que sueña.
Extramagtario.

Fuego del tiempo,
llanto del que espera,
rayo que apura la lluvia,
recuerdo de barriletes.

Sentada en el cordón de la vereda
te vi llorando aquel amor
que ayer ocupaba tu tiempo.
¿No ves hoy el nuevo sol?

Toda esta soledad en si
te hará bien después
cuando las ideas estén mas claras,
te hará bien después.

Sueño de vida del que vive.
Vive el que sueña que vive
porque soñar es vida, y vivir
sin sueños se parecería a la muerte.

Las verdades se derramaron
en mis manos y esta poesía
nace en tus ojos dulces
rayo que apura la lluvia.

Y todas las palabras que caen
vivirán en tu olvido
sin rimas ni métrica,
esta poesía te olvida.

Extramagtario.
Extraña y mágica luz
taciturna cruz que agita
todas las fibras de mi ser. Contradictorio.

Cada vez que te encuentro
te vuelvo a perder y siempre es así
ya no te busco y te encuentro
por todos lados una y otra vez.

¡Ah!, el trinar de los pájaros.
¡Ah!, el griterío de los niños.
Las cosas ya no tienen sentido
si no estas aquí. Aquí en esta soledad.

¡Ah!, el fuego del tiempo.
¡Ah!, rayo de amor.
Estas palabras que caen
nacen ya sin sentido.

1 comentario:

Onalem! dijo...

¡Inexplicablemente asombroso!, lo estoy compartiendo con mis usuarios. De los mejores-mejores que escribiste.